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¿De dónde proviene la ropa usada que se comercializa en Medellín?

El mercado de la ropa usada en Colombia ha marcado un notable crecimiento en los últimos años, esto ha ocurrido en gran medida gracias a la tecnología, la cual permite tener suficiente información extra sobre el tema y consigo la adopción en varias personas de un nuevo concepto en su closet: darle una segunda vida a una prenda.

Usualmente la ropa usada ha sido considerada como un sinónimo de escasez e informalidad, pues en la mayoría de los casos encontramos agentes por ejemplo en Medellín como fundaciones, iglesias, roperos, vendedores ambulantes, entre otros operando empíricamente sin estructura alguna, con la intención de adquirir recursos para sus diferentes causas. Esta situación ha generado que este mercado no sea atractivo para otro tipo de población y no pueda Empoderarse del significado de fondo que tiene, tomándose simplemente como medida emergente para personas de escasos recursos por su muy bajo costo o prendas en mal estado.

Ahora bien, a pesar de este estigma desde el año 2010 aproximadamente se ha venido presentando un auge en internet, a través de plataformas digitales, como páginas web, aplicaciones móviles y redes sociales en las cuales se crea un nuevo concepto: moda sostenible, llegando a convertirse en una tendencia con muchos seguidores, especialmente jóvenes de estratos medios y altos ocasionando un giro en el mercado de la ropa usada.

Basados en el método de la observación, realizamos durante 30 meses un análisis del mercado y los diferentes canales de distribución, en el cual presentaremos los 5 vendedores más relevantes de la ciudad y sus proveedores.

1. Plaza Minorista o ventas ambulantes:

La compra-venta más grande de la ciudad se encuentra en este lugar; allí se reutilizan aproximadamente 172.000 prendas al mes provenientes en su mayoría de 2 agentes. De un lado están los particulares: Son personas que caminan de puerta en puerta generalmente en barrios de estratos 3 y 4, en representación propio o de una fundación que en algunos casos puede ser ficticia con el fin de recaudar ropa usada, al final de su recorrido llega a la plaza y vende las donaciones recibidas. De otro lado, tenemos la línea de distribuidores que tercerizan la cadena de reutilización; éstos compran a recicladores que recogen la ropa durante su ruta de reciclaje por la ciudad. Después estas prendas dan a parar a los puestos de la Minorista.

2. Fundaciones e iglesias:

Estas son entidades sin ánimo de lucro que cuentan con dos fuentes de abastecimiento:
- La comunidad: son personas naturales que donan las prendas que ya no necesitan con el ánimo de beneficiar a los más necesitados.
- Tiendas o Almacenes de cadena: Donan la mercancía que no lograron vender o presentan algunos imperfectos a cambio de un certificado de donación para
disminuir sus impuestos.
- Comprar en fundaciones y bazares es una buena opción, ya que la procedencia es limpia y confiable, sin embargo carecen de orden y estructura en cuanto sus horarios, precios de venta, personal de atención al público disponible (personas altruistas prestan sus servicios gratuitamente, pero debido a sus otras actividades cotidianas la atención en algunos casos es inconstante).

3. Roperos:

Este tipo de mercado lo manejan personas naturales, unas veces en locales de comercio, otras veces en las salas de sus casas. Sus proveedores generalmente son cuatro:
A. Fundaciones e iglesias: en éstas se presentan altercados constantemente en la elección de las prendas. Debido a la demanda existente deben hacer fila para ingresar a comprar las prendas que llegan.
B. Familiares y amigos: este método no garantiza obtener el suficiente abastecimiento de mercancía para el sostenimiento de una compra-venta, a menudo deben recurrir a otro tipo de ofertas para surtir su tienda.
C. Contrabandistas: por medios ilegales importan prendas desde Norteamérica, Asia y Europa, las cuales vienen de grandes empresas o fundaciones como “GoodWill” en USA; éstos exportan contenedores de ropa usada por contrabando a países latinoamericanos, entre ellos, a Colombia por vía marítima. Este tipo de importaciones en el País se encuentra prohibida por la DIAN, ya que argumentan que dicho mercado afecta económicamente la industria textil del País, y que también podría traer enfermedades por no tener el debido proceso de limpieza.
D. Plaza Minorista y/o venteros ambulantes: La plaza es un punto de afluencia de este mercado como también ciertas zonas de la ciudad como la estación del metro de Prado centro.

4. Ventas online:

Estas ventas por páginas y por redes sociales también utilizan las fuentes anteriormente mencionadas; sin embargo, ellos son más creativos a la hora de
recaudar prendas (gracias a que por medio de la red la ciudad está interconectada), consiguen contactos directos con famosos para que donen su ropa. Por lo tanto es en este escenario donde la ropa usada toma un significado más relevante al simple low cost y se crea un concepto en el medio de llevar un estilo de vida sostenible, donde el cuidado por el medio ambiente y la concientización de los desechos, entre ellos los textiles, toman protagonismo para abrirle la puerta a toda la población que se sienta identificada con ello. Este agente busca sensibilizar a través de piezas digitales atractivas, mensajes aspiracionales, llamados a la acción, usando fotografía de muy buena calidad, especialmente en la población joven donde el precio pasa a un segundo plano, se realizan transacciones efectivas, sanas y sin prejuicios.

Estas plataformas tienen buena presentación, se encuentran estructuradas, generan confianza, cuentan con un orden claro del recaudo de las prendas, el pago y entrega de las mismas al cliente final.

5. EcoShopping:

Es la primera empresa en Medellín que comercializa prendas usadas que ofrece un producto estandarizado de forma legal, impecable, de buena procedencia, de buena calidad, y asequible para la reventa; adicional a ello contamos con un protocolo interno, en el cual se le realiza un tratamiento a cada
prenda antes de la distribución y venta en los diferentes puntos físicos y digitales. Actualmente surte tiendas ecológicas a nivel nacional en Caucasia, Urabá, Chocó, Cali, Barranquilla, Rionegro, Carmen de Viboral, la Ceja, entre otros.

EcoShopping es una propuesta que renueva viejas ideas, nos invita a ser amigos del medio ambiente, a la sostenibilidad activa, y a elegir vestir bien sin obstáculos mentales.

Como muchos en sus inicios tuvimos grandes desafíos para abastecer su Shopping, pero cada día buscamos reinventamos y hoy estamos seguros que falta mucho por recorrer pero estamos satisfechos porque hemos logrado lo que por mucho tiempo estábamos trabajando.

Llegamos a la conclusión que la ropa usada en Colombia carece de sistemas empresariales bien estructurados que le permitan consolidarse como un mercado competente, ya que a la fecha la mayoría de personas que se dedican a esta actividad operan bajo la informalidad para su subsistencia, más no es practicada como un oficio con disciplina, por tanto una de las grandes falencias del mercado es que no se encuentran proveedores de venta al por mayor que sean legales, su entregable sea un producto limpio, seleccionado, de buena procedencia, a precios accesibles para la reventa.

A pesar de lo anterior, las ventas online y EcoShopping han revolucionado el mundo de la ropa usada, generando un impacto trascendental en la cultura de las personas que adoptan la sostenibilidad textil como un estilo de vida y aun en las que no se arriesgan a hacerlo, pero su argumento contribuye en las elecciones que tomarán en pro del medio ambiente, será cuestión de tiempo en que este mercado en manos de las personas que realizan la labor de forma estructurada, honesta y profesionalmente, evolucione de tal forma que darle una segunda oportunidad a las prendas sea la primera elección de las personas, incrementando sus ventas y competitividad, pues el futuro está en la economía circular.

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